domingo, 13 de diciembre de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

Detrás de esta lectura de Xavier Vargas, encuentro muchas respuestas a preguntas e inquietudes que me había planteado con anterioridad, como el hecho de que nuestra función atienda la demanda laboral formando individuos competentes, sin menosprecio educativo por la parte reflexiva y cognoscitiva, no creando individuos manejadores de máquinas sin acervo cultural ni propositivos-reflexivos.
Respondiendo a la pregunta, el aprendizaje es algo más complejo de lo que se pudiera pensar, desechar la idea de mediadores del aprendizaje a ser facilitadores del mismo, siendo nosotros junto con los discentes, los contructores de nuestros conocimientos de la manera que lo visualiza Piaget, y el de aprendizaje de desarrollo próximo y situado de Vigotski, entendiendo por situar el recuperar conocimientos y estructuras previas que permitan lograr un conocimiento significativo sin menospreciar ni soslayar, teorías de aprendizaje que se convierten en elementos muy importantes en nuestra práctica, como por ejemplo, el modo discursivo que tanto se ha satanizado.
Encontrar el justo medio entre éstas estrategias y teorías de aprendizaje es y será, en el futuro, el reto que como educadores debemos asumir. Con la finalidad de formar individuos con lo que le llamaría la triada del saber: saber, saber hacer y saber ser. Hechos que nos permitan emitir un juicio más claro para medir, con más acierto, de manera significativa un conocimiento.

Concepciones de Aprendizaje

Concepciones de aprendizaje afines al modelo
Definitivamente las concepciones de aprendizaje que podemos considerar más cercanas a nuestro modelo educativo de enfoque por competencias, tendrían que ser el aprendizaje significativo de Ausubel y Novak y por otro lado el de Piaget con el constructivismo además de la teoría por descubrimiento de Bruner y lograr con ello aprendices propositivos, activos y que resuelvan problemas, sin embargo, quienes estamos en el aula, debemos de ser muy receptivos de cualquier teoría para la enseñanza, ya que, como sabemos, no todos nuestros aprendices aprenden igual y de la misma forma, como lo reafirma Pere Marqués en su documento “Los procesos de aprendizaje”… “Todos los estudiantes pueden aprender aunque algunos tarden más” y por ello considero que podemos, en nuestra tarea diaria, recurrir a cualquiera de las teorías de aprendizaje para lograr nuestros objetivos de enseñanza.
Es bien cierto que nuestra misión es lograr obtener un aprendizaje significativo y que se logre además de una forma que el conocimiento se reconstruya por descubrimiento, pero debemos considerar además que la teoría de procesamiento de la información, que nos regala la era informática, el socioconstructivismo de Vigotski, donde todos aprendemos de todos en una interacción social construyendo y reconstruyendo el conocimiento igual como el equilibrio desequilibrio y reequilibrio de Piaget e incluso emplear el modelo conductista de Thornike y Skinner que nos puede regalar disciplina de conocimiento, se convierten en una amalgama de concepciones de aprendizaje que en definitiva pueden ayudarnos a obtener el objetivo principal de nuestra enseñanza… el aprendizaje de nuestros alumnos para la vida.